La ley del progreso en el espiritismo: por qué la doctrina dice que la humanidad no retrocede

La ley del progreso es la octava de las diez leyes morales del espiritismo. Ocupa el capítulo VIII de la tercera parte de El Libro de los Espíritus, de las preguntas 776 a 802, y es donde la doctrina trata la civilización, las leyes penales, el obstáculo que considera mayor de todos y el papel que le atribuye al propio espiritismo en ese proceso.

Guatambu Travel organiza caravanas espíritas que salen de Porto Alegre hacia el Triángulo Minero. Aquí describimos lo que sostiene la doctrina, con la pregunta de cada cita para quien quiera verificarla.

¿Qué entiende la doctrina por progreso?

Primero, lo que no es. La obra separa la ley natural del estado primitivo: “No, el estado de naturaleza es el estado primitivo. La civilización es incompatible con el estado de naturaleza, mientras que la ley natural contribuye al progreso de la Humanidad.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 776)

Sobre la idea romántica de que el ser humano era más feliz antes de la civilización, la respuesta es irónica y breve: “¡Qué queréis! es la felicidad del bruto. Hay personas que no comprenden otra. Es ser feliz a la manera de los animales.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 777)

Y se niega la posibilidad de retroceso: “No, el hombre tiene que progresar incesantemente y no puede volver al estado de infancia. Desde que progresa, es porque Dios así lo quiere.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 778)

¿Progreso intelectual y progreso moral son lo mismo?

No, y la distinción es una de las más útiles del capítulo. Sobre la relación entre ambos: “Deriva de este, pero no siempre lo sigue de inmediato.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 780)

La explicación de cómo uno genera al otro pasa por la elección: “Haciendo comprensibles el bien y el mal. El hombre, desde entonces, puede elegir. El desarrollo del libre albedrío acompaña al de la inteligencia y aumenta la responsabilidad de los actos.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 780)

Es por esa diferencia que la obra responde a la objeción de que pueblos instruidos pueden ser crueles, y es el mismo razonamiento que aparece en la ley de igualdad.

¿Cuál es el mayor obstáculo al progreso, según el espiritismo?

La respuesta tiene dos palabras: “El orgullo y el egoísmo.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 785)

Y la obra delimita de inmediato a qué progreso se refiere: “Me refiero al progreso moral, ya que el intelectual se efectúa siempre.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 785)

¿Es posible frenar el progreso?

Retrasarlo sí, impedirlo no: “No, pero a veces tiene el de estorbarlo.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 781)

Sobre quienes intentan hacer retroceder a la humanidad, la respuesta es figurada: “¡Pobres seres, que Dios castigará! Serán arrastrados por la corriente que procuran detener.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 781)

Y sobre quienes obstruyen de buena fe, creyendo que ayudan: “Se asemejan a pequeñas piedras que, colocadas debajo de la rueda de un gran carruaje, no le impiden avanzar.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 782)

Si la humanidad progresa, ¿por qué el mundo parece empeorar?

La obra responde que el criterio de observación está equivocado: “Os equivocáis. Observad bien el conjunto y veréis que el hombre avanza, pues comprende mejor lo que es el mal, y va reprimiendo día a día los abusos.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 784)

Y agrega una tesis sobre el papel del exceso: “Es necesario que el mal llegue al exceso, para hacer comprensible la necesidad del bien y de las reformas.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 784)

Sobre el ritmo, la obra describe dos modos: “Existe el progreso regular y lento, que resulta de la fuerza de las cosas. Pero cuando un pueblo no progresa tan rápido como debiera, Dios lo somete, de tiempo en tiempo, a una sacudida física o moral que lo transforma.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 783)

Ese mismo razonamiento sobre sacudidas colectivas reaparece, aplicado a catástrofes, en la ley de destrucción.

¿La civilización es un avance o una decadencia?

La obra rechaza ambos extremos y responde con una expresión intermedia: “Progreso incompleto. El hombre no pasa de repente de la infancia a la madurez.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 790)

Y redirige la crítica: “Condenad más bien a quienes abusan de ella y no a la obra de Dios.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 790)

Cuando se pregunta cómo reconocer una civilización completa, la respuesta es el pasaje más duro del capítulo: “La reconoceréis por el desarrollo moral. Creéis estar muy adelantados, porque habéis hecho grandes descubrimientos y obtenido maravillosos inventos; porque os alojáis y vestís mejor que los salvajes.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 793)

La obra también trata las nacionalidades, y rechaza la idea de nación única: “Una nación única, no; sería imposible, ya que de la diversidad de los climas se originan costumbres y necesidades diferentes, que constituyen las nacionalidades” (El Libro de los Espíritus, pregunta 789). En la misma respuesta, lo que considera universal: “La caridad, en cambio, desconoce latitudes y no distingue el color de los hombres.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 789)

¿Qué dice la doctrina sobre las leyes humanas y las leyes penales?

Sobre la inestabilidad de las leyes, la explicación es histórica: “En las épocas de barbarie, son los más fuertes los que hacen las leyes y las hicieron para sí mismos. A medida que los hombres fueron comprendiendo mejor la justicia, se volvió indispensable modificarlas.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 795)

Y sobre la severidad penal, la obra reconoce la necesidad y señala su límite: “Una sociedad depravada ciertamente necesita leyes severas. Lamentablemente, esas leyes se destinan más a castigar el mal después de hecho, que a secar su fuente. Solo la educación podrá reformar a los hombres, que entonces ya no necesitarán leyes tan rigurosas.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 796)

¿Qué papel se atribuye a sí mismo el espiritismo?

El capítulo termina con una sección sobre esto, y vale la pena registrar que es la propia obra hablando de sí misma. Sobre el aporte que reivindica: “Destruyendo el materialismo, que es una de las llagas de la sociedad, hace que los hombres comprendan dónde se encuentran sus verdaderos intereses.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 799)

Y, en la misma respuesta, el efecto social pretendido: “Aboliendo los prejuicios de sectas, castas y colores, enseña a los hombres la gran solidaridad que ha de unirlos como hermanos.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 799)

La obra tampoco promete una transformación rápida: “Las ideas solo se modifican poco a poco, según los individuos, y es necesario que pasen algunas generaciones, para que se borren totalmente los vestigios de los viejos hábitos.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 800)

Y explica por qué, a su juicio, esta enseñanza no llegó antes: “No enseñáis a los niños lo que enseñáis a los adultos y no dais al recién nacido un alimento que no pueda digerir. Cada cosa tiene su momento.” (El Libro de los Espíritus, pregunta 801)

Dónde leer esta ley por cuenta propia

El capítulo completo está en El Libro de los Espíritus, tercera parte, capítulo VIII, preguntas 776 a 802, dividido en seis secciones: estado de naturaleza, marcha del progreso, pueblos degenerados, civilización, progreso de la legislación humana e influencia del espiritismo en el progreso.

La obra está disponible en PDF, con acceso gratuito, en el área de descargas de la Federação Espírita Brasileira.

¿Dónde se puede ver el progreso del que habla el capítulo?

El capítulo habla de progreso individual y colectivo, y el movimiento espírita brasileño es un caso concreto de institución que creció a lo largo de más de un siglo. La caravana espírita de Guatambu Travel visita algunas de esas casas en Minas Gerais, saliendo de Porto Alegre. Itinerario en la landing de la caravana espírita.

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Este texto forma parte de una serie sobre las diez leyes morales del espiritismo, publicada por Guatambu Travel.

Fuentes

Todas las citas de este texto fueron cotejadas pregunta por pregunta contra la edición indicada arriba.